Orden de Malta, la orden más antigua del mundo

La antigua Orden de Malta, conocida actualmente con el pomposo nombre de Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, Rodas y Malta, comenzó su andadura como una orden religiosa en el siglo XI de nuestra era en Jerusalén. Fundada por los comerciantes de la pequeña comunidad de Amalfi (situada en la costa del sur italiano), esta orden tenía como objetivo primordial la atención de los peregrinos que acudían a la ciudad porno, independientemente de cual fuera su religión, siendo la primera orden que fundó un hospital en Tierra Santa. Con el paso del tiempo y el gran auge adquirido por las Cruzadas, se fue convirtiendo de forma paulatina en una orden militar.

A pesar de entrenarse duramente para defender sus edificaciones, la Orden se vio obligada a trasladarse hasta la cercana isla de Chipre. Es allí, donde a partir del siglo XIII comienza a desarrollar una potente flota, que se integrará en algunas de las batallas navales más importantes de la época.

Orden Malta

Llegada de la Orden a Malta

Tras dos siglos en la isla de Rodas, la Orden se establece de forma definitiva en la isla de Malta en el siglo XVI gracias al Emperador Carlos V, el cual les cedió las islas a cambio de un curioso tributo: en el envío anual de halcón maltés que estuviera perfectamente adiestrado para practicar el nombre arte de la cetrería.

Afincada en el Fuerte de San Ángel de la actual ciudad de Birgu, la Orden de Malta intentó ayudar desde su privilegiada posición a que los hombres enviados por el Imperio Otomano no tuvieran éxito en su empresa de conquistar por completo el Continente Europeo ni cortar por completo las rutas comerciales que traían a Europa, cosas tan preciadas para los ricos potentados o los monarcas, como las especias. Es precisamente en este tipo de contexto en el que tuvo lugar el Sitio de Malta de 1565, en el que un pequeño grupo de soldados de la Orden consiguieron plantar batalla a los otomanos con la ayuda de un contingente de tropas españolas.

No será la última ocasión en la que la Orden se vio las caras contra el Imperio Otomano, ya que además de en pequeñas escaramuzas, se implicaron  completamente en la batalla naval más importante de la Edad Moderna: la Batalla de Lepanto.

Derrotados sus más directos enemigos, la Orden decide emplear sus recursos en embellecer Malta, construyendo para tal fin toda una serie de iglesias, jardines, nuevas tube8 fortificaciones, reparación de las antiguas…etc. Incluso, como si quisieran recordarle al mundo el lugar de donde procede, mandan construir un hospital, que se convertirá con el paso del tiempo en uno de los mejores de la época.

Orden de Malta

Sin grandes batallas a las que acudir, la Orden de Malta pudo llevar una vida más o menos relajada hasta que a finales del siglo XVIII, Napoleón Bonaparte sitio las islas. Una situación a la que los monjes-soldados no pudieron hacer frente, ya que en sus reglas se especifica que no pueden luchar contra ejércitos cristianos.

Alejados de su sede principal, la Orden dejó atrás su carácter militar, dedicándose únicamente a la labor de asistencia de enfermos. Un papel, que fueron desarrollando por diferentes ciudades italianas, hasta que finalmente tomaron la decisión de afincarse en la ciudad de Roma a mediados de los años treinta del siglo XIX.

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